viernes, 10 de mayo de 2013

Hitler y los payasos

Charlie Rivel en Viena, 1972

La ocupación alemana de Dinamarca sorprende a Charlie Rivel (Josep Andreu) y a su familia actuando en Copenhague. El régimen de Hitler le obliga a volver a Berlín para cumplir con los contratos que tenía firmados con teatros berlineses durante los tres años siguientes.

El éxito es imparable y acaba convirtiéndose en una de las estrellas más aclamadas del régimen. En 1944, durante una de sus actuaciones en la Scala de Berlín, un agente de la Gestapo, Krauss, le "invita" a preparar una actuación para la fiesta de cumpleaños que está organizando en honor del Führer. La situación se vuelve más incómoda y se complica cuando Krauss revela la admiración que siente por el payaso y la intención que tiene de actuar a su lado en el número circense. Charlie Rivel y su compañero de escenario, Witzi, no lo ven nada claro pero la intimidación se hace evidente y deben aceptar la propuesta a regañadientes (especialmente Witzi, cuya esposa, de origen judío, fue asesinada por la Gestapo, y no puede evitar mostrar su resentimiento y profundo odio por Krauss y todo lo que representa).

La deportación de Witzi y la entrada en escena de Golo, el payaso que lo sustituye, dan un giro a la historia: la vida de Hitler se verá amenazada, lo cual puede cambiar el curso de la guerra y la historia.

Esta es la trama de la película El pallasso i el Führer (2007), dirigida por Eduard Cortés y basada en la obra de teatro Uuuuh! (1). Una obra que nos quiere hacer reflexionar sobre las relaciones entre el arte y la política de este circo, a menudo cruel, que es la vida. Una ficción que juega con el papel del artista en la sociedad ante las circunstancias históricas que le toca vivir, en este caso un payaso en el contexto de la tragedia más grande de la historia de la humanidad: la II Guerra Mundial y el holocausto nazi. Pero, ¿existe un referente histórico en este argumento?

Explica Eduard Cortés en una entrevista en Mentes inquietas: "El punto de partida es rigurosamente histórico. En 1944 Charlie Rivel (1896-1983) se encontraba en Berlín. Al comenzar la guerra había abandonado Alemania y se había instalado en Dinamarca, pero cuando los nazis ocuparon este país lo obligaron a volver para cumplir sus contratos. Entonces ya era un payaso reconocido y famoso. El pueblo alemán lo adoraba, y su éxito era absolutamente espectacular. Llenaba diariamente tres sesiones en la Scala de Varietés. El régimen lo mimaba y el poder se hacía con él. El mismo Goering produjo una película para que la protagonizara su amante, y Charlie Rivel fue contratado por coprotagonizarla. Por lo tanto, nada de lo que sale en la obra no está dentro de unos parámetros históricamente razonables”.

La obra de teatro y la programación de la película fueron motivos para que la familia Andreu recibiera ataques por la relación de Charlie con el nazismo, y que se cuestionara que el famoso payaso tuviera derecho a tener la Creu de Sant Jordi (la máxima distinción que la Generalitat de Cataluña otorga a las personas que en sus ámbitos profesionales han destacado como representantes de la cultura y la ciencia), que como recogía La Vanguardia del 12 de octubre de 1983, se le concedía "en reconocimiento de sus excepcionales cualidades porque, transformado en Charlie Rivel, ha hecho nacer sonrisas en todo el mundo, mostrando la sutil poesía de su oficio de payaso".

¿Nos encontramos ante uno de esos casos en los que la gente confunde ficción y realidad y hace pagar a los protagonistas y a sus descendientes por una fabulación que servía a intereses artísticos? ¿Era motivo suficiente haber actuado en la Alemania nazi para encender los ánimos de la gente?

Quizás no. Pero hay que atender a lo que explica la familia Andreu Rivel, porque destapa más sorpresas de las que imaginamos. El fundador de la famosa dinastía de payasos, los Rivels, fue Pere Andreu Pausas (Sants, Barcelona, (1865-1957), que se casó con la funambulista francesa Marie-Louise Lasserre Seguino a finales del siglo XIX. Tuvieron seis hijos: Nena, Josep (Charlie Rivel), Pol, René, Marcel (Celito Rivel) y Roger (Rogelio Rivel). Desde los años veinte hasta principios de los setenta, la familia tuvo su residencia oficial en una villa de Chennevières Sur-Marne, cerca del término municipal de París.

Los tres Rivels en la Radio TV Usterreich de Alemania

A principios de los años treinta, mientras estaban en Alemania en gira permanente, la familia se separó a causa de los enfrentamientos personales y políticos de Charlie (a quien acusan de autoritario y ambicioso, y de ser un hombre al que lo que más le apasionaba era tener mucha gente a su alrededor, que le halagaran y que hablaran bien de él) con el padre y el resto de la familia. Charlie Rivel decidió continuar actuando en solitario junto a su esposa y sus hijos "bajo la tutela del Tercer Reich, convertido, consciente o inconscientemente, en el bufón de Hitler". Más tarde, ya comenzada la II Guerra Mundial, los otros hermanos Rivel colaboraron con la Resistencia, en París, mientras acusan a Charlie de connivencia con el nazismo:

"Es, a partir de esta crítica situación, que comienza una nueva fase en el seno de la familia Andreu. Charlie decide que lo mejor para él y su familia es buscar la independencia profesional alejándose de cualquier actividad compartida con el padre y el resto de hermanos. Después de todo, conoce mucha gente del régimen y sabe que las oportunidades laborales no le faltarán." (2)

De su talante autoritario y machista habla su nieto Jacques, hijo de Paulina Schumann (Barcelona, 1921), hija de Rivel, a la que se refería como la "puttana". A raíz de la retrospectiva que el Circo Price le dedicó a Paulina en 2011, Jacques explicó algunas intimidades al diario Ara:

"[Charlie Rivel era] autoritario, pero limitado y primario. Las chicas para él no eran nada. Era muy machista y muy malo en todos los sentidos, pegaba a sus hijos, e incluso a mí, con el cinturón, aunque fue un profesional de una gran inteligencia y talento. Los Rivel eran un familia estúpida y destructiva, aunque los Schumman tampoco eran muy inteligentes." (3)

Esta es la versión de la familia Andreu Rivel, que se mantiene todavía hoy. Cuando la germanista Rosa Sala Rose estuvo indagando sobre la vida de Rivel a través de su autobiografía, Pobre payaso (1973), no encontró nada concluyente, como se puede leer en "Charlie Rivel y el globo de Milá" (4). Pero en este mismo artículo –que vale la pena leer por la anécdota que cuenta sobre el acróbata Joan Milà–, un componente de la familia se reafirma en el papel que Charlie Rivel desarrolló en la Alemania nazi y muestra su rechazo absoluto hacia su figura.

De todos modos, a falta de documentos aclaratorios tanto las autobiografías como las disputas familiares se deben tomar con prudencia porque ni las unas ni las otras suelen ser suficientemente sinceras, a veces por exceso, a veces por defecto.

Pero en 2007, en Alemania, y en 2009, en España, se publica Cartas a Hitler, un interesante libro que recoge algunas de las miles de cartas que particulares, asociaciones e instituciones enviaron a Hitler por razones diversas. Antologadas por Henrik Eberle, provienen de archivos soviéticos y ofrecen de primera mano los sentimientos de alemanes de todo tipo que bajo un "Estimado Führer" vierten felicitaciones, peticiones o airadas protestas, lo glorifican como Mesías o lo tachan de encarnación del Mal; incluso algunos judíos se quejan ingenuamente de la marginación que sufren.


Pero yendo a lo que nos interesa, en uno de los telegramas publicados Charlie Rivel le deseaba a Hitler, en 1943, "salud, fuerza y energía" para lograr "la victoria definitiva" (den Endsieg) (5). Además, terminada la guerra, Rivel pide ayuda a Franco, que le concede el pasaporte y la entrada en España. ¿Son concluyentes, estos datos? Hay que seguir investigando, pero este no es el objetivo de este apunte. Lo dejamos abierto para que los especialistas se pongan manos a la obra. En todo caso, es evidente que la figura de este payaso universal se desdibuja y toma unos contornos diferentes. ¿Se le puede perdonar al artista? ¿Podemos poner a Rivel junto a Marinetti, Céline, Eliot o Wagner?


El telegrama de 20 de abril de 1943 que Charlie Rivel
envia a Hitler por su aniversario
(Fuente: Familia Rivel)

La propia familia afirma que ninguno de los libros biográficos o artículos periodísticos aparecidos hasta el momento reflejan, de forma exacta y coherente, las aventuras y desventuras de los miembros del clan. Alemania es el país donde más y con más profundidad se ha escrito sobre la familia. De hecho, el éxito que tuvieron en este país toda la familia Rivel, incluido Charlie, fue muy importante. Las hemerotecas de los principales periódicos y archivos de la TV son la mejor muestra. También René, Marcel y Roger opinaban que "uno de los mejores públicos del mundo es el alemán por saber diferenciar, de forma muy clara, la simple diversión del auténtico arte, además de valorar el mundo artístico en su justa medida, especialmente el gran espectáculo del circo "(6).

Esta pasión por el mundo del circo, y concretamente por los payasos, no era, pues, extraña en Alemania antes de la llegada de Hitler al poder. Aquella Alemania capaz de diferenciar entre entretenimiento y arte, la flamante y fabulosa Alemania de la República de Weimar capaz de elevar el cabaret a la categoría de arte y el cine a la máxima expresión narrativa, estilística y visual, no era la Alemania nazi que tras la máscara del payaso esconde una singular tragedia que empieza a estallar cuando, en 1935, la familia Rivel ya se plantea hacer las maletas y romper los contratos que les ligan al país, cosa que cuando empiece la guerra , el 1 de septiembre de 1939, será efectiva.

¡Cuán trágica es esta carpa circense en la macabra pista del nazismo (es curioso, pero los payasos me han parecido siempre personajes tristes, y aquí, la pintura parece esconder un destino no deseado pero que corrobora mis impresiones)! Cuán trágica es, decía, que propongo hacer un salto de sólo un mes antes de que las tropas alemanas invadan Polonia.

Alex y Rico

En agosto de 1939 los payasos Alex y Rico Briatore están en Berlín. Dejaremos en cuarentena qué venda tenía la gente ante los ojos que no les permitía ver lo que ocurría a su alrededor, o qué justificación utilizaban para hacer ver que aquello no iba con ellos. No sé, quizás es que la sensibilidad ha cambiado tanto que hay cosas que no se pueden plantear o comparar desde el presente.

Enrico Briatore Guisa (Birmingham, 1880-Valencia, 1965) y su tío Alexandro Briatore d’Angolys (Cáucaso, 1870-Barcelona, 1960) pertenecían a una extensa y antigua familia del mundo del circo (7). La familia Briatore coincidió en el Circo Ecuestre de la plaza de Cataluña de Barcelona, que funcionó entre los años 1879-1895, fundado por Gil Vicente Alegría, con otras familias como los Jarque, Ott, Aragón, Mullens y los mismos Alegría. Las hijas del patriarca Alegría, María y Emilia, se casaron respectivamente con Enrico "Rico" y Alexandro "Alex".

Al igual que con Charlie Rivel, los Briatore-Alegría ataban Barcelona y Cataluña con el Tercer Reich. El "cronista" de la familia, M. B. Poveda, nos cuenta que en ese mes de agosto de 1939 Rico y Alex, que llevan años de gira por la Alemania nazi con el Circo Busch, son invitados a actuar en la sede del Ministerio de Propaganda nazi ante Goebbels, Goering y Hitler. Citando a los propios payasos, Poveda nos dice que los verdugos nazis "se rieron una barbaridad, incluso nos invitaron a toda la familia a cenar en su misma mesa".

Cartel de la actuació de Rico y Alex en Berlín el año 1939
(Fuente: M. B. Poveda)

Pocos días después actuaban en Varsovia cuando comenzó la guerra, y tuvieron que salir a escondidas dejando tras de sí más de dos toneladas de equipaje. Volvieron a Alemania de noche en tren y finalmente cruzaron a pie la frontera con Francia después de sobornar a la policía fronteriza, que no querían dejar pasar a Rico con pasaporte británico.

Ya fuera de Alemania, la vida de los Briatore vuelve a la normalidad mientras en el Tercer Reich las cámaras de gas y los hornos calientan el crudo invierno. Giras por Portugal, por España y actuaciones en el Olimpia de Barcelona. Dos países más tranquilos, pacificados por Salazar y Franco. Para algunos la vida no se detiene. Cuando en 1945 acabe la guerra, Alex Briatore, con 75 años, se retirará de las pistas (Rico lo hará en 1949 en Valencia) y vivirá sus últimos años en la Ronda de Sant Pau.

El 30 de abril de 1945 Hitler se suicidará. Dejaba su circo particular bañado de sangre. Tacharlo de payaso sería un agravio a los cómicos que como Charles Chaplin supieron ver pronto qué tipo de personaje quería dominar el mundo cuando retrató a Hitler en El gran dictador (1940). Seguro que el Führer no se rió una barbaridad ni invitó a cenar a Charlot.

Cosas de la vida, dicen que Charlie Rivel ganó un concurso de imitadores de Charlot donde participaba el mismo Chaplin, que se costó a Rivel y le preguntó: "¿Es usted quien me imita a mí, o yo quien le 'imito a usted?” ¡Qué ironía!

*

Notas: 

(1) El pallasso i el Führer (2007) está basada en el texto teatral Uuuuh! (2006), de Gerard Vázquez, un proyecto del T6 del TNC (Teatre Nacional de Catalunya). La adaptación audiovisual ha sido coescrita por Gerard Vázquez, Eduard Cortés y Joan Font, director escénico de la obra teatral.
(2) Las citas han sido extraídas de la web Historia resumida de la familia Andreu Rivel [página web]. <http://www.andreu-rivels.web44.net/historia-rivel.htm> [Consulta: 2 de mayo de 2013]. Esta página está activa parcialmente. Se puede acceder a "La Familia Andreu Rivel: la verdadera historia..." [en línea], de la web Malabart. Revista digital de malabares, circo y arte de calle, 2 de junio de 2012, <http://www.malabart.com/?p=2175>, que es una copia de la página web original de la familia Andreu Rivel <http://www.andreu-rivels.org>, con información biográfica que llega sólo hasta el año 1935. Consta una relación de los capítulos que aún están por desarrollar.
(3) "Charlie Rivel, un gran payaso pero un pobre hombre" [en línea]. Ara, 8 de octubre de 2011. <http://www.ara.cat/cultura/Charlie_Rivel-circ-biografia-Paulina_0_568743236.html>. De enero a mayo del mismo año, Arts Santa Mònica de Barcelona ofreció la exposición Paulina Schumann. Un segle de circ, que fue acompañada del libro Un siglo de circo, Barcelona: Angle Editorial, 2011.
(4) "Charlie Rivel y el globo de Milá", Blog de Rosa Sala Rose <http://rosasalarose.blogspot.com.es/2009/07/charlie-rivel-y-el-globo-de-mila.html>.
(5) Bada, Ricardo. "Cartas a Hitler: historia epistolar de la infamia" [en línea], La jornada semanal, núm. 691, 1 de junio de 2008. <http://www.jornada.unam.mx/2008/06/01/sem-bada.html>. [Consulta: 2 de mayo de 2013].
(6) Historia resumida de la familia Andreu Rivel [página web]. <http://www.andreurivels.web44.net/historia-rivel.htm>. [Consulta: 2 de mayo de 2013].
(7) "Rico y Alex", Circo, familias Alegría Briatore Jarque [blog]. <http://circoecuestrealegria.blogspot.com.es/2011/07/rico-y-alex.html>. [Consulta: 2 de mayo de 2013].


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Exposición permanente del payaso Charlie Rivel. Página web del Museo de Cubelles.

Exposición permanente del payaso Charlie Rivel. Bloc del Museo de Cubelles.

Charlie Rivel en Circo Méliès: libros y películas.

2 comentarios:

  1. La auténtica historia de la familia Andreu con los nazis en www.andreu-rivels.org

    Arts Sta. Mónica de Barcelona ha manipulado la vida de la familia.

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    1. Querida familia Rivel. Gracias por su comentario. Como podrán ver en las notas a pie de página, hemos tenido vuestra web como referencia del artículo.

      Si nunca desea añadir ninguna cuestión o documento relacionado con el tema, tiene las puertas abiertas de este blog.

      Cordialmente,

      Enrique H. March

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